la gran pasion de Alberto
La gran Pasión de Alberto . y con esto me refiero a la pasión humana, no a la artística, de sobra conocida, son sus hijas Irene y Paloma, de las que se le llena la boca y a mi me da la impresión de que babea cuando habla de ellas, tienen 28 y 30 años, ambas han heredado la extremada sensibilidad de Alberto, la generosidad y la simpatía de su madre, y no dudo ni por un momento que habrán desarrollado otras cualidades ellas mismas, no por nada en concreto, es únicamente un proceso que desarrolla el ser humano en su crecimiento.
Y ahora os cuento un poco de ellas
IRENE, es una amante del cine, pero no como actriz, es simpática, le encanta viajar, le gustan los gatos, lo da todo por sus amigos. ella hizo y comunicación audiovisual, según Alberto es muy insegura pero extremadamente cariñosa, algo de alabar , porque vivimos tan cabreados que encontrar simpatía y cariño es muy de agradecer. por tanto vayan por delante mis GRACIAS a Irene.
PALOMA. a la que le encantan los animales. da clases, como Alberto. pero no de Lengua, que conociendo un poco al señor Alberto seguramente le gusten mas el latin y el griego ,por aquello de ser lenguas muertas, (de esta acabo mi carrera, pero bueno es inevitable ejercer el derecho de opinar).Paloma da clases de Historia , baila de lujo desde los 4 años. y al contrario que Irene a ella le gustan los perros. también actúa con Alberto.
Irene y Paloma serán cada una como quiera, en la medida de sus posibilidades, y en la forma y tiempo que les ha tocado vivir, yo creo que nada es fácil y tampoco todo es extremadamente difícil, lo único que se necesita es un poquito de tesón, una pizca de responsabilidad, y creer en lo que haces, si aplicamos esta formula, no es que todo te vaya a salir bien, habrá épocas mejores, otras peores y algunas para llorar, pero si crees fielmente en lo que haces,si transmites tus pasiones, apasionadamente, el resultado sera como mínimo satisfactorio..
Que yo pienso ,aun con riesgo a existir, que nadie esta en posesión de la verdad absoluta, que todos nos equivocamos .... y esa retahíla de argumentos que esgrimimos como una monotonía constante para justificar errores sin darnos cuenta que errar es otra de las virtudes del ser humano.
y asi lo dejo porque he quedado dentro de diez minutos.... pero con la promesa de retomar el tema, de ser necesario.
Comentarios
Publicar un comentario