La enjundia de la boda
La enjundia de la boda
Como ya comenté en una entrada Alberto, el próximo sábado se convertirá en maestro de ceremonias...
Yo estoy a punto de dimitir de esto de contar sus cosas porque no para, y es agotador, que si no está presentando libros está escribiendo los, que si no está escribiendo está haciendo teatro, si no está haciendo teatro está haciendo radio, que si no está haciendo radio está haciendo yo que sé lo que sea lo que sea el caso es que no para y claro este ritmo una lo lleva regular.
Yo estoy a punto de dimitir de esto de contar sus cosas porque no para, y es agotador, que si no está presentando libros está escribiendo los, que si no está escribiendo está haciendo teatro, si no está haciendo teatro está haciendo radio, que si no está haciendo radio está haciendo yo que sé lo que sea lo que sea el caso es que no para y claro este ritmo una lo lleva regular.
Al grano, el próximo sábado Alberto se convertirá, en juez y parte, de una historia de amor.
Y es que claro el destino es caprichoso, de tanto predicar amor en versos, expresiones, en poemas, en letras de otras canciones, el amor lo ha envuelto.
Seguramente sus palabras serán tan precisas, tan exquisitas, y tan especiales quizá los novios quisiera en casarse otra vez solo para escuchar la melodía que le pone a todo
Comentarios
Publicar un comentario